Te invito a montar en mi escoba sin rumbo fijo y conocer PARAÍSOS CERCANOS, rincones de belleza singular donde la naturaleza ha hecho magia moldeando paisajes únicos... BIENVENIDO!!!
La Vera
es una comarca donde la naturaleza obsequia de frescura a los pueblos serranos
que la adornan, abriéndose paso en la roca, entre robles y castaños, formando
parajes de gran belleza. Un enclave al
noreste de Cáceres que es la estela final de la Sierra de Gredos.
LA
CASCADA DEL DIABLO es un fantástico salto que produce LA GARGANTA DE
GUALTAMINOS en su abrupto y sinuoso camino al río Tiétar. La fuerza del agua
rompe las pareces de granito y forma una caída en tres saltos, que suman 20
metros de cristalina altura.
Con el
paso de los años, de miles de año, la erosión ha gastado la dura piedra redondeándola,
formando auténticas piscinas, por la zona se las conoce como “marmitas”.
Situada
a la salida de Villanueva de la Vera, a unos 500 metros de la población en
dirección a Madrigal de la Vera, antes de cruzar el puente que salva el
torrente de agua están las indicaciones a la derecha, a partir de ahí, una
senda de apenas 200 metros te conduce a ella.
A
través de unas escaleras, habilitadas para tal fin, se puede acceder a los
distintos niveles de la cascada, de piso en piso, y en cada rellano, escuchar
el canto del líquido elemento en invierno y en verano, bañarse en sus frías aguas.
¡Agua en agosto! Dicen que RUIDERA debe su nombre al sonido
siempre constante del agua.
EL HUNDIMIENTO es exactamente lo que su nombre indica, una
cascada de 15 metros de altitud provocada por el desplome parcial de una presa
natural que embalsaba la Laguna del Rey.
Está a la salida de la población de RUIDERA al lado del campo santo.
Aunque no tiene gran altura es la más alta del parque y siempre goza de gran caudal.
Se formó tras unas grandes inundaciones que tuvieron lugar a
mediados del siglo XVI, subió tanto el caudal del río que reventó la barrera
tobácea que contenía el agua de la laguna.
Desde que se produjeron sobre la base de un terreno blando ha mostrado un
sinfín de colores, la roca porosa no se puede resistir a la fuerza del agua, el
río se filtra en ella y la modela a su
paso, incluso, las lluvias torrenciales han hecho estragos en otras ocasiones.
Hay lugares que siempre me hacen esbozar
una gran sonrisa, donde se amontonan los recuerdos, son tantas y tantas veces y
de tantas y tantas lunas.
LAS CHORRERAS DE DESPEÑALAGUA es uno de
esos rincones, a apenas 130
km de Madrid su cercanía fue su primer reclamo y desde
ese momento se sumó su fría y pura belleza que me invita a volver una y otra
vez.
He hecho el camino comiendo cerezas, he
sentido su gélida agua de agosto, hemos “plantao” la tienda bajo su roja
frescura, algo prohibidísimo en la actualidad, incluso, he andado por el sólido elemento helado en el duro y álgido invierno. Todas las estaciones son
buenas, cada ocasión, una sensación diferente a cual más satisfactoria.
Situada en el Parque Natural de la Sierra Norte de
Guadalajara en VALVERDE DE LOS ARROYOS, una pedanía cuyas casas parecen de
chocolate, forma parte de un conjunto arquitectónico de lo más peculiar al que
le dedicaré una entrada: LOS PUEBLOS NEGROS.
A las afueras, desde la era/campo de fútbol,
parte un sendero de apenas 2 km.
entre huertos y frutales que no tiene perdida, más por sencillo que por estar bien
señalizado, solo hay un momento en que se divide en dos,
pero ahí sí hay indicación, el que sale a la derecha sube al Pico Ozejón y desde la cima se puede bajar a Majaelrayo, y, el otro, conduce a la base de la cascada.
Si tienes dudas de por donde seguir
transcurre siempre junto a una acequia, más o menos estética, que conduce el
agua cristalina del Arroyo de la Chorrera para uso de los lugareños. El
reguero es la guía que está presente todo el trayecto.
Sus cinco saltos suman una altura
superior a los 100 metros.
que se despeñan por la cara norte del Ozejón, la cuarta cumbre de la provincia, que sin ser la más alta, es de las más conocidas por su porte inconfundible.
Valverde de los Arroyos y el Pico Ozejón
Esta comarca esconde mi mayor tesoro, la
cantidad de vivencias compartidas con los amigos, la más grande las riquezas,
las emociones ¡Adelante los troll’s! Y con estos calores el sitio es ¡¡¡Una
maravilla!!! Donde el sol y el agua te acompañan de día y de noche el biruji
serrano te deja dormir.
Me encanta adentrarme en las entrañas de
Gaia, no sé como expresar la sensación… Me hace sentir libre o quizá esté mejor
dicho ¡Me hace sentir! Esos rinconcitos donde no hay vehículo a motor que
invada la calma de su reino, santuarios naturales donde el silencio tiene la
voz del trino de los pájaros, los acordes del agua…
Las Arribes del Duero es un parque
natural internacional que se extiende entre Salamanca, Zamora y Portugal, un
espacio impresionante, el río se abre paso encajonado en paredes de granito,
cuya la altura en algunos tramos alcanza los 400 metros. Fueron varias las excursiones que
hicimos y de ellas “EL POZO AIRÓN” fue la que más me sorprendió, a pesar de que este año no ha sido lluvioso en esta comarca, posiblemente, porque
no es tan conocido como otros pozos de los alrededores, el caso, es que me
gustó de forma especial.
Es una cascada de dos colas de caballo
que forma el Arroyo de los Cuernos o el de la Rueda, cómo también es conocido,
en su descenso al Duero con el que se funde.
En esta zona a los que llaman pozos son
cascadas, la primera más corta y la segunda, a la que se llega a la base, alcanza
una altura de más de 20 metros y tras su velo cristalino
oculta una pequeña cueva.
La ruta parte del pueblo de Pereña de la
Ribera, es fácil, de apenas 7 km. de recorrido ida y vuelta, aunque, hay un
aparcamiento bien iniciada la senda, el primer kilómetro se puede acortar en coche,
para los menos andarines.
El rumbo a seguir lo marca el arroyuelo en su
amarar, siguiendo su curso juguetón, entre saltos y quiebros, te sumerge en un paraje donde el volar de las aves siempre es presente, sus nidos están en el cercano cañón que se vislumbra en el horizonte, las grandes rocas te invitan a soñar, las ruinas de
los molinos, añadiéndole la fresca primavera que inunda los
campos de colores.
Un enclave soberbio donde bien merece la
pena perderse, aunque todo lo que se baja, aunque sea poco si es en zip zap ¡Se
sube!
Pocos rincones hay en La Península tan sorprendente como
este, inimaginable por su posición geográfica: Albacete, tierra de espejismos,
encantamientos y gigantes, más popular por las hazañas literarias llevadas a
cabo por el hidalgo caballero Don Quijote que por su rica historia y mucho menos por su frescura, sin pensar,
que no toda su extensión es La Mancha, en su vertiente sur la llanura se
transforma en montaña y su esquinita de poniente es La Sierra del Agua, el colofón de La Sierra de
Segura, y allí EL
NACIMIENTO DEL RÍO MUNDO transforma el paisaje en un lugar único, un vergel de extraordinaria belleza.
Se trata de una cascada de más de 80 metros de altura que se
precipita al vacío desde LA CUEVA DE LOS CHORROS, una gruta de la que han sido
explorados la friolera de 50 km. de galerías, siendo su origen, a fecha de hoy,
todo un misterio.
Su caudal es variable y en época de lluvias se
producen importantes crecidas, sin tener más explicación que la filtración del agua abundante se genera un fenómeno natural sin precedente, que se repite varias veces al año, las gentes del lugar le llaman “El Reventón” porque es tal el
estruendo que se escucha en Riópar, el pueblo más cercano y consiste, en que de
forma repentina, como por arte de magia, la cascada se multiplica produciendo un
sonido atronador, la boca de la cueva grita a esta quimera de los elementos.
La Cola de Caballo se despeña en el Hueco del Chorro, un
valle de fondo de saco formado por el desplome de la bóveda de la misma cavidad
donde mana el río, creando un farallón rocoso
con aspecto de anfiteatro ¡Para admirar semejante maravilla!
EL CALAR DEL RÍO MUNDO es el fondo de tan singular caldero, donde
cae el agua clara y viva deslizándose en las rocas como si de toboganes se
tratasen, entre saltos, pozas y cuevas, conocidas como “Calderetas”.
Incluso, en algunas de ellas, debido a la fuerza con la que
cae el agua las rocas están en un continuo proceso de formación, se llaman
travertinos o tobas calcáreas y se originan por la precipitación del carbonato
cálcico disuelto en el agua, piedras jóvenes y frágiles que no es conveniente
pisar.
El vídeo esta tomado desde varios puntos, empiezo en el segundo mirador, sigo en el primero, para acabar en el siguiente tramo entre calderetas y como banda sonora el canto libre del líquido elemento.
Es una quimera de la naturaleza asomarse
y contemplar escondida LA CASCADA EL PEÑÓN en el núcleo urbano de PEDROSA DE
TOBALINA (BURGOS). Destaca más por su holgura que por su talla, una pared
calcárea de 40 metros de extensión abraza al río Jerea, que precipita todo su
caudal embravecido a través del alero formado en la parte superior de la roca,
dando un salto de unos 10 metros de altura, una cortina trasparente,
cristalina, que, a veces, solo deja entrever las grietas de la gastada piedra y
que dependiendo del tiempo, de las lluvias, se hace más o menos tupida, pero
que siempre es constante, durante todo el año.
La primera vez que visitamos este lugar
fue hace muchas lunas, producto del azar, íbamos desde Trespaderne a Frías y
nos salió al paso, al cruzar por el pueblo paramos en un bar que está en la
mismísima carretera que une ambas villas, y donde, por cierto, hay un montón de
fotografías de la cascada que posa en toda época del año, aunque desde este
punto no es visible ya se hace notar, la melodía del agua es la guía a este
rinconcito sorprendente donde se para el reloj.
En los días de verano es un sitio
refrescante de recreo donde el baño sofoca los calores estivales, aquí se concentran a
pasar el día las gentes del lugar y alguno que otro que cae por allí, en los
últimos años ha salido varias veces en las noticias por accidentes que han
acaecido en este entorno, fruto algunas veces de la inconsciencia y otras
tantas veces de la ignorancia, o posiblemente, como decía Darwin, producto de
la selección natural, el caso que es costumbre tirarse desde el tejado rocoso a
la poza que es bastante profunda, pero su fondo es inestable, no tiene siempre
el mismo calado, incluso hay piedras, esto la hace bastante peligrosa, así que
como diría mi abuela, si no sabes, tonterías las justas.
Traigo al blog LA CASCADA DE PEÑALADROS, una pincelada azul
y verde situada en tierras del norte de Burgos, en las Merindades, en la vertiente que limita con Álava y
Vizcaya. Un paraje de singular belleza al abrigo de la Sierra Salvada,
rodeado de farallones, de paredes de roca y de una frondosa arboleda, una
exuberante vegetación que si me apuro, en otoño lo es más.
Se accede a ella desde el pueblo de “Cozuela de Peñaladros”, está muy cerca, no
tiene pérdida ni requiere andar, coges las pista señalizada y abres la ventana
del coche, a unos 500 metros el canto del líquido elemento te anuncia que has
llegado, aparcas y te asomas, que es lo que más me sorprende de este sitio, como
un secreto escondido, el río San Miguel se precipita al vacío profundo en un
salto de unos 20 metros, aunque hay quien dice 30, y a su caída crea un pozo de
aguas cristalinas, al que se puede bajar por el otro lado del río.
Con estos calores que mejor que un lugar
fresquito cómo la Sierra norte de Madrid ¡Mí refugio más cercano en los findes
estivales! Colorida, como el último suspiro de la primavera que toca a su fin
dejando paso a los largos días de verano.
La ruta que he rebautizado como la del
Chino Calleja o debería decir de la Jungla, el caso, que la “China” culmina en
la CHORRERA DE SAN MAMÉS ¡Una maravilla de la naturaleza!
En muchas publicaciones se le atorga el
rango de ser la cascada más alta de la Comunidad de Madrid, formada por el
arroyo Pinilla, la suma de sus dos saltos alcanzan los 30 metros, aunque para
mí... Me dio la impresión de que la Chorrera de Litueros es más prominente, las
dos tienen la misma altura, pero su posición más vertical la hace parecer más grande:
Chorrera de Litueros-Somosierra
El trayecto es muy fácil, un recorrido de
ida que no alcanza los 4 km. con un desnivel aproximado de 300 metros:
Parte de la iglesia de la población de
SAN MAMÉS, cercana a Buitrago de Lozoya, frente a ella sale la pista que hay
que tomar. Apenas iniciado el camino se bifurca en una casa, da igual el que
tomes, solo la rodea, aunque es más corto el de la derecha.
Pasas una quesería y una explotación
ganadera donde se empieza a disfrutar de las vistas del embalse del Loyoza, a algo menos de 1 km. desde el inicio. Y llego al punto argüido de la ruta y el
último sitio donde se puede dejar el coche, aunque merece la pena ir a pie
desde el pueblo.
Aquí se vuelve a dividir el camino, hacia
la izquierda pone una señal de vacas y de prohibido, la prohibición es obvia:
para los coches, pues se nos olvidó el mapa y no sé cómo, que no sé
nada, leímos: para las personas, que no somos vacas y aquí dio inicio la senda
el Chino y su GPS, que cuando los llaman “tonton” por algo será, por cierto,
una cobertura excepcional, pero mejor lo dejo para una de las mejores aventuras
vividas por esta bruja ¡Épica! Solo apunto, para hacer una idea, en un trayecto
tan corto y tras saltar todas las vallas de ganado habidas y por haber,
tardamos en hacerlo unas 6 horas, desde las 12 de la mañana a las 6 de la tarde
concrétamente.
Encontramos el camino llegados a la
cumbre más alta de la montaña, donde se gozan de las mejores vistas de todo el
Valle del Lozoya, un horizonte repleto de estribaciones donde destaca por su
forma y figura el Pico de la Miel, conocido popularmente como la mujer muerta y
desde aquí, en la cima “del mundo”, bajamos a la cascada ¡Pa habernos matao!
Volviendo a la bifurcación de marras a la
izquierda, es a la izquierda, se sea vaca o no y si se opta por la de la
derecha nunca saquéis el GPS y hacer el camino marcado, el que he dibujado en
el mapa, es bastante más largo, pero fiable, se puede hacer todo el recorrido
de forma circular en poco más de 10 km., campo a través: pupa.
Por una senda suave se va ascendiendo a
través de un extenso pinar, como punto de referencia puede servir una
construcción que se ve en la distancia y que una vez superada, deja ver el
brillo del salto de agua escondido en la lejanía.
Desde aquí no hay perdida ¡Pa’lante! A
mucho tardar en la subida calculo (jeje) entre 1 hora ó 1 hora y media y la
bajada, sobre ruedas, apenas una hora y el sitio, el paisaje, el entorno, un
lugar tan hermoso...
No hay mayor creadora que Gaia sus manos
son capaces de obrar los paisajes más bellos.
LA CERRADA DE UTRERO es una garganta
estrecha y profunda de las más hermosas de Al-Ándalus que esculpe El Guadalquivir en sus primeros pasos. La unión del río con el arroyo de Linarejos produce un salto de agua espectacular, de unos
60 metros de altura, conocido como CASCADA DE LINAREJOS, o, cómo no podía ser de otro modo, Cola de Caballo.
Esta entrada es corta, no porque no lo
merezca, sino, porque al contrario de la Cueva del Agua, es de los sitios más populares del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas.
El camino parte justo del área recreativa
del Valle, la carretera que conduce desde Cazorla a Vadillo Castril, una vez
pasado el puente de las Herrerías a unos 5 km. Sale el desvió al poblado, en
vez de desviarse, ahí, aparcao!
Una senda circular de apenas 2 km. Te conduce a
través de un desfiladero sorprendente, entre grandes farallones de roca caliza
gastados por el paso del tiempo, sumergiéndote en un entorno de ensueño. En la
escarpada y quebrada montaña anidan numerosas aves, entre las que destaca el
buitre leonado, que en algún punto, sin darte cuenta te apoyas tan tranquila y casi te despeinan.
Una vez acabada la ruta hay un
kiosco-restaurante, justo en el tramo de carretera que une el punto de partida
y fin de la ruta donde se come genial, por añadir la guinda al pastel, hacen
unas tablas de carne dignas del mejor de los comedores.
En la lejana Edad Media, cuenta la
leyenda, que los musulmanes artífices y habitantes del inexpugnable castillo de
Tíscar, pensaban que el motivo de la contienda con los católicos era la talla
de la virgen María que obraba en su poder.
Castillo y Santuario de Tíscar
Para hacerles retroceder en la lucha,
despeñaron la imagen desde las Almenas cayendo en una cueva que se encuentra a los pies de la montaña.
Tantas veces la tiraron, tantas veces
volvió a subir, provocando la ira del emir Mohammed Andón que con su sable la
hizo mil añicos. Cuando el ejército liderado por el Infante Don Pedro conquistó
la fortaleza, tomo cuenta de lo sucedido, recogieron los pedazos y los mandaron
a Toledo para recomponerla, pero milagrosamente, la Virgen estaba ahí, entera,
en la gruta donde apareció.
LA CUEVA DEL AGUAtambién conocida como
la Gruta de la Virgen, es una formación caliza que se crea en un estrecho
barranco y que en muchos sitios se encuentra a cielo abierto, un vergel repleto
manantiales en el que se han encontrado pinturas rupestres, la huella sus
primeros habitantes.
En su interior el agua rezuma por todo
lugar, hasta las paredes de la montaña sudan. Se accede a la misma por un túnel
cortito, de unos 10 metros y bajito, apenas 1 metro, una vez superado entras en
un rincón paradisiaco, un espectáculo del líquido elemento donde es imposible
no mojarte los pies, hasta en las escaleras “llueve”.
El río Tíscar juguetea en las entrañas del Monte Caballo modelando un paraje fascinante, gota a gota, con el paso de los miles de años, ha esculpido en sus muros estalactitas, de forma caprichosa aparece y desaparece, se precipita filtrándose en la roca creando a su paso cuevas, fuentes y cascadas.
Cercana a la población de Quesada, no es
tan popular como bella, y me sorprendió, un Santuario de la Naturaleza en el
último coletazo de la Cordillera Prebética.
LA CHORRERA DEL HORNILLO es un salto de
agua de apenas 10 metros de altura que se encuentra en el interior de un paraje
delicioso de la Sierra de Guadarrama, en las estribaciones del Monte Abantos,
cerca del lugar de recreo y retiro de Felipe II, su capricho, donde se sentaba a contemplar, a
soñar…
Monasterio y Real Sitio del Escorial
Situada en uno los lugares más agrestes
de la Comunidad de Madrid, lindando con la provincia de Ávila, entre las
poblaciones de Robledondo y Santa María de la Alameda.
Desde el sitio de El Escorial se toma la
carretera que asciende al Puerto de la Cruz Verde, punto de encuentro de los
amantes de las dos ruedas y donde cada fin de semana se concentran decenas de
moteros a disfrutar de un horizonte fantástico ¡A vista de rey! O ¿De buitre?
Lapsus: Abantos deriva del nombre abanto cuyo significado engloba distintas
especies de buitres como el negro, el leonado... Muy numerosos en esta zona,
bueno lo mismo puede ser a vista de las dos cosas incluso a la vez.
Pasado Robledondo a unos 5 kilómetros
está el puente del Aceña y el aparcamiento desde donde parte una ruta sencilla
perfectamente indicada.
Puente del arroyo Aceña
El camino te sumerge en un inmenso pinar,
en el interior de una densa arboleda, siguiendo los pasos del líquido elemento
en apenas 1 kilómetro se llega a la cascada que forma el arroyo Aceña.
Luce tan caudalosa y espectacular como si un gran río la nutriese: La Chorrera del
Hornillo, siendo primavera y habiendo llovido bastante este invierno está
pletórica, rebosante.
Entre bosques y praderas la ruta continúa, circular, de apenas 5 kilómetros y unos 200 metros de desnivel, una andadura fantástica que te sumerge en la naturaleza en estado puro, ideal para escapadas con niños.
Durante el recorrido hay varios cercados con vacas y caballos que siempre le llama la atención a los peques y más si son de ciudad. Un rumbo de lo más refrescante para pasar un gran día.
LA CASCADA DE FUENTETOBA se encuentra en el pueblo
con el que comparte nombre. Se accede por el desvío a las urbanizaciones y el
coche lo dejas justo enfrente, no tiene pérdida, esta vez es un paisaje visual
no una ruta, un espectacular salto de agua de aproximadamente 20 metros donde
nace el arroyo Toba.
A su lado, una cueva, un eremitorio por donde el agua corre trasparente.
Esta cascada no es del todo natural, surgió a partir de unas
voladuras que se realizaron en la montaña, a la busca del origen del acuífero
con el fin de abastecer del líquido elemento a Soria capital, un paraje
realmente hermoso.
Este vídeo brilla por su falta de calidad, fue un aquí te
pillo aquí te mato y no pude evitar, ante un sitio tan bello, sacar el móvil y
ponerme a grabar, el sonido no es bueno, a lo que se suma la vocecita de alguna
criatura del bosque, algún troll's que otro en los alrededores, las voces de
mis amigos que para mí son poesía, aunque en la película, pichi, picha, el
finde ha sido lo más, que es lo que realmente queda.