Te invito a montar en mi escoba sin rumbo fijo y conocer PARAÍSOS CERCANOS, rincones de belleza singular donde la naturaleza ha hecho magia moldeando paisajes únicos... BIENVENIDO!!!
LAS ISLAS COLUMBRETES son un bello paraje
del Mare Nostrum desembarco de piratas, un atolón de origen volcánico a unas 30 millas del Cabo de Oropesa-Castellón (unos 50 km).
Apenas conocidas, sus cuatro islotes visibleS dibujan un arco
abierto, pero además la componen otros
tantos escollos invisibles, sumergidos bajo el mar, que cerrarían el
cráter de un volcán que se asienta en un fondo que alcanza los 80 metros
de profundidad.
Sus nombres: la Isla Grande, La Ferrera,
La Horadada y El Bergantín (en valenciano Illa Grossa, La Ferrera, La Foradada
y El Carallot). Tan solo está permitido el paseo por la Illa Grossa, pero su superficie
es tan pequeña que en diez minutos la has recorrido.
Sus transparentes aguas dan cobijo a
numerosas especies animales y vegetales, conformando un ecosistema único y
diverso, de los que más riqueza atesora en el Mediterráneo.
Sardos, Doradas,
Doncellas, Indios… Y unos meros gigantes, excelentes compañeros de inmersión.
Conocidas desde la antigüedad con el
nombre de Ophiusa y también con el de Columbraira, con ellas se toparon fenicios,
griegos y romanos, aparecen en los escritos de Estrabón o Plinio, ambos, heleno
y latino, las calificaban como las islas de las serpientes y no les faltaba
razón, había un gran número de víboras.
Su nombre Columbrete ya lo dice todo, procede
del latín “columber”: culebra.
A mediados del siglo XIX se construyó el faro
que está en la Isla Grande, los trabajadores que lo obraron tuvieron problemas
con las picaduras de los ofidios, así que se tomó una decisión salomónica: se
quema la isla, acabando con su plaga más endémica.
Aunque creo que han sido varias las veces
que las han quemado, consiguiendo a su vez, que su tierra sea árida, rocas sin
apenas vegetación ni fauna.
Tras las barbaridades y el espolio a las
que fueron sometidas, en los años 80 fueron muchas las denuncias para su
protección de grupos de activistas y ecologistas, así fue como se consiguió que
fueran declaradas RESERVA NATURAL Y RESERVA MARINA.
Actualmente está habitada a veces por
científicos y biólogos marinos, es un espacio protegido, donde sólo está
permitido fondear en el entorno a la Isla Grande, en grupos reducidos.
Para visitarlas se organizan excursiones
desde varios puntos de Castellón: Peñíscola, Alcocéber, Oropesa… En temporada
alta hay que contratarla con tiempo porque sólo pueden ir al día un número
limitado de personas.
Tras unas merecidas vacaciones, que no
veía el momento de que tuviesen lugar, el curso que queda atrás visto en
positivo o en “putadivo” ha sido demasiado productivo, laboralmente hablando,
tanto, que se me ha hecho especialmente largo, de esto que tenía la imperiosa
necesidad de parar ¡Sin más!
Hace muchas lunas hallé ese rincón que me
devuelve el equilibrio, el refugio donde desconecto año tras año, donde
disfruto del preciado tiempo siempre carente para no hacer nada, solo verlo
pasar.
A su paso, me doy cuenta que lo cotidiano es lo más valioso que tengo, mi pequeña familia, las cosas nimias, los regalos que la naturaleza en su belleza
infinita nos otorga a diario y apenas podemos apreciar.
Es un espectáculo el amanecer en el
MARE NOSTRUM, ver como poco a poco el horizonte se tiñe se rojo y una gran bola
de fuego fluye de sus azules aguas. Al acelerar el vídeo y reducirlo a dos minutos se aprecia como gira la tierra en torno al Astro Rey.
¡Luz y color! En esa playa de Alcocéber
que me devuelve la paz y que me ofrece todo lo que anhelo, donde aparco mi
acelerada vida olvidando el reloj y al susurro de las olas pierdo la vista en
esa línea ilusoria que nunca llegaré a alcanzar.
Ya de vuelta en mi Madrid, con las pilas
cargadas, veo el cielo azul y los árboles grandes y verdes y estoy activa, pero que muy
activa ¡Bienvenid@ al Curso 2015/2016!
Por aquello de que ya echo de menos Castellón y la intención de insertar en este blog todas las entradas de viajes de mi otro "yo" traigo lo que llamo un gran descubrimiento, un sitio
sublime: LAS CUEVAS DE SAN JOSÉ en el Vall d’Uixó (Castellón).
Esta gruta alberga el río subterráneo navegable más largo de
Europa; a través de una barca te adentras en la profundidad de la tierra ¡Otro
mundo! Donde el sol nunca ha pasado y el sonido de las gotas al caer en el
silencio, tienen un eco especial.
Estalactitas, estalagmitas, formas caprichosas en la roca,
cincelada a través de miles de años por la mejor maestra ¡La Naturaleza!
Aviso a navegantes, el video... En este sitio está prohibido
tirar fotos y hacer videos, por esto, los pocos segundos de video se ve algo
oscuro, me pillaba el barquero. Te dejan en un lago, y haces un recorrido en
parte seca, hay sacamos las cámaras, en fin, que entre unas postales
escaneadas, las fotos de José, las mías, aquí traigo el resultado.
Recuerdos del verano o quizá debería decir de mis veranos...
Desde hace muchas lunas nos perdemos todas las temporadas estivales en
Alcocéber, un rinconcito Mediterráneo donde mi familia encuentra el paraiso y
disfrutamos del Mare Nostrum sin aglomeraciones en pleno agosto, a pesar de ser
un pueblo turístico.
El regalo que nos hace este lugar es la maravilla de “no
hacer nada”, llegamos, soltamos el coche y casi no cogerlo hasta volver a
Madrid, tan perfecto que en la próximidad inmediata tengo todo lo que puedo
desear, la playita y todo un vergel donde perderme alrededor.
La primera vez que fuimos el macho alfa de la manada cogió
varios pulpos y nos prometimos que volveríamos hasta que los pulpos no nos
acompañasen, 8 ó 9 años después ¡La pesca sigue siendo fructífera!
Está en Castellón, la menos conocida de las tres provincias que forman la Comunidad Valenciana y a su vez la más pintoresca, su costa es un
malecón erigido por Gaia, lejos de ser un sitio bullicioso de vacaciones, salvo
días de festejo y Peñíscola, por que ella lo vale y mucho, la provincia es un
remanso de paz, una gran desconocida. Como curiosidad, ES LA SEGUNDA PROVINCIA
MÁS MONTAÑOSA DE ESPAÑA O QUE EN LAS CUEVAS DE SAN JOSÉ SE ENCUENTRA EL RÍO
SUBTERRÁNEO NAVEGABLE MÁS LARGO DE EUROPA.
Goza de un clima cálido y un folclore tan arraigado como
distinto, nada tiene que ver las costumbres de sus tierras del norte, cercanas
e incluso en alguna ocasión, parejas a Cataluña, con las de sus pueblos del
sur, entre petardos y ninot, todo esto sin adentrarme en el frío y abrupto
MAESTRAZGO, hermanados históricamente con Aragón, si tuviese que hacerle un
eslogan diría que Castellón es diferente.
Simulando a los jubilados de ciudad, que se dedican como si
fuese su oficio elegido a mirar como avanzan las obras, hacemos la cita
“obligada” y subimos a ver como van las obras de restauración del CASTILLO
TEMPLARIO DE XIVERT, esto sí que es una tradición, jeje, su trazo se dibuja
como un espectro en la espesa vegetación, entre los abundantes pinos de la cima
de un monte, de los muchos que perfila en sus apenas 21 km. de longitud "La
Sierra de Irta", vigilando la población de “Alcalá de Xivert”.
Con aspecto derruido pero vivo, rebosante de vida y en su
vertiente sur el rastro de un pueblo fantasma.
Un bastión encantado al que visitamos todos los años, nos
atrae, todos los agostos a la misma hora “la hora bruja” y es que con semejante
posición, tocando las nubes y con aroma de sal, los atardeceres dorados son
preciosos.
De origen islámico, se empezó a construir en el siglo XI y
tras la reconquista, en 1234 Jaime I el Conquistador la entrega a la Orden del
Temple, incluso, se cree que en este lugar se firmó la carta de rendición de
los musulmanes frente a los cristianos.
Una construcción donde se fusionan dos estilos distintos, el
musulmán y el cristiano, ambos viviendo en armonía conservando la obra de dos
culturas, tan fuertes como opuestas, incluso una esotérica inscripción islamita
“para el rencuentro con Dios”:
Que tras mucho años he encontrado, en el muro más restaurado se encuentra esta piedra mágica que
en un acto de tolerancia los Templarios respetando lo ajeno dejaron allí…
Para volverse loca buscándola, jaja.
En su cara meridional los restos de un poblado fortificado,
donde destaca, como buena ruina agarena, el sistema hidráulico entre las casas,
asombroso para la época ¡La cultura del agua! Del muro que lo rodeaba apenas
queda rastro; los templarios, además, construyeron una muralla más para separar
el pueblo y el castillo.
Tras la desaparición de los pobres caballeros de Cristo en
1319 la fortaleza pasa a la Orden de Montesa y la aljama les jura fidelidad,
siguiendo habitando la zona, en el siglo XVI hubo un incendio que arrasó tanto
las viviendas como el castillo y finalmente, tras la expulsión de los moriscos,
en 1609 el lugar queda abandonado.
En la actualidad lo están rehabilitando con más o menos
tino, hay alguna chapucilla de hormigón que clama al infierno, aunque este año
¡¡¡Lucía impresionante!!! No sé si es que han avanzado mucho o es que lo he
visto con distintos ojos, el caso, que he disfrutado en él de un ocaso
especial, único como la pócima de ese día y tras él, más días de verano plasmados en fotos y en forma de vídeo, de un sitio que siempre me recibe con una sorpresa tan especial como una puesta de sol.
Por añadir más datos a esta entrada, dispersos en
el Parque Natural de la Sierra de Irta también se encuentra los vestigios del
Castillo Templario de Pulpis,que subsisten a duras penas:
Y huellas de civilizaciones más antiguas, restos de
poblaciones Íberas y cerca del castillo de Xivert se encuentra la necrópolis
ibérica de Solivella y no me enrollo más que acabo dándome un chapuzón en una
cala virgen y ya es otoño ¡Eso es todo amigos!
Y el enlace de un vídeo tomado en la Costa del Azahar en la hora en que veo la luz, un ritual que repito todos los años, y este, con un Mare Nostrum picado...
“LA SIERRA DE IRTA” es un paraíso donde me encuentro año tras y año y donde, a su vez, me pierdo en el tiempo intentando tocar esa línea ilusoria donde empieza el cielo y acaba el mar, o es dónde empieza el mar y acaba el cielo, lo cierto es que nunca la encuentro, es un sueño que me sumerge en una inmensidad turquesa embriagándome con su perfume salado ¡El aroma del mar!
Pintada con mis colores favoritos: azules y verdes y aquí presentando un sitio donde es fácil desaparecer del mundo, una joya de la naturaleza donde el hombre apenas ha puesto su mano.
El Parque Natural de la Sierra de Irta se encuentra en la línea costera entre "Peñíscola" y "Alcoceber" y a pesar de que son destinos turísticos por excelencia, han respetado todo el entorno y no han construido, cosa rara, pero loable y a muy pocos se les ocurre abandonar las playas doradas de estos pueblos tan pintorescos de la Costa del Azahar y adentrarse por esos caminos repletos de flora autóctona, pinos, pitas, matojos, flores silvestres... Bosques mediterráneos a pie del mar, entre calas y acantilados.
Todos los veranos nos introducimos entre la vegetación por esos caminos, con el bocata de sobrasada y queso, esa fusión que da el calor ¡Umm! Y vamos a parar a “Cala Blanca” o “Cala Mundina”, playas vírgenes y libres ¡Cada uno a su vola! De conchitas trituradas por la erosión del agua y el paso de la gente y el tiempo.
Hay tantos caminos que conducen a tantos sitios… A tanto patrimonio artístico, Tierra de Templarios, tras la conquista musulmana, donde su huella está latente en varios castillos: “Papa Luna”, “Pulpis” o“Xivert” , los tres con la misma firma.
Y lo que tiene ir todos los años dejo enlace del castillo de “Alcalá Xivert” y a su lado, además, hay restos de un poblado Íbero del siglo VII a.c.:
Y el de “Santa Magdalena de Pulpis” ¡Este año ha sido el primero que hemos subido! Unas ruinas impresionantes, su piedra gastada por los años y no entiendo como no lo restauran y no hay más información sobre su acceso. Es difícil encontrar la senda que conduce a él, lo conseguimos a la de tres, si vais no hagáis caso a las indicaciones e ir al cementerio, cruzáis un puentecito y ese es el que vale, a través de un camino frondoso, con una vegetación tan abundante que es imposible salir sin algún arañazo.
Poco a poco o con la lengua fuera vas ascendiendo una montaña hasta llegar a este castillo que la corona, un lugar y unas vistas ¡Fascinantes!
Pongo otro enlace que hice de mi sitio de recreo “Alcocéber”, que aunque no es muy ciéntifico al menos es mi percepción: