lunes, 6 de febrero de 2012

LAS MÉDULAS ¡LA BELLEZA DE LA DESTRUCCIÓN!


Voy a darme un breve vuelo por LAS MÉDULAS, una serie de picos descarnados y rojos que brillan bajo el sol mezclándose con la verde vegetación, la faz divina del interior de la tierra ¡El mayor aurífero del Imperio Romano!

Siempre que he ido a El Bierzo, como tiene tanto que ver, he evitado ir a las Médulas, las imaginaba como unas simples minas pero nada que ver, son unas minas al aire libre colosales ¡La belleza de la destrucción! El color púrpura de la arcilla interna que ha cicatrizado entre castaños, brezos y escobas.

Este paisaje encantado es el producto de la mayor explotación minera de oro que puso en marcha la ingeniería romana y el trabajo de los pobladores de la comarca, sumado al paso del tiempo, dieciocho siglos después desde el Mirador de Orellan se disfruta de un horizonte en dos palabras im-presionante, para mí lo primero que hay que hacer es subir al mirador para hacerse una idea de la amplitud… Y lo siguiente pasear por el pueblo de “Las Médulas”


Por un camino franqueado de farallones carmesí y árboles centenarios, algunos tan retorcidos que si se estirasen tocaría el cielo, e ir a “La Cuevona” o a “La Encantada”.




El poder del agua y la destrucción literal de la montaña con un método bestial y devastador llamado “ruina montium”, por medio de canales trasportaban el agua de la Sierra de la Cabrera y los Montes Aquilianos,  que a su vez almacenaban en la cercanía del yacimiento y a través de varias galerías que hacían en el interior de la montaña  proyectaban  el agua de forma violenta produciendo el derrumbe de una gran extensión de terreno de un solo golpe.

Esta vez el vuelo es corto dejo un enlace con información de la zona:


Y una colección de fotos en forma de vídeo:


jueves, 2 de febrero de 2012

SIERRA DE GREDOS ¡LA PAZ ES VERDE!


"La sierra de Gredos es de las más extensas del Sistema Central, un sitio idílico, mágico, refrescante, donde los pinos crecen en sus numerosos Valles ¡Fértiles! Donde el agua fluye de sus muchos ríos, dibujando paisajes de cuento, verdes y azules a su paso y dando pie a numerosos pueblos.



Se extiende por 4 Comunidades Autónomas: Castilla-León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid…"

 Mirando a Cenicientos (Madrid)


Así empieza la entrada de 14 de agosto de 2009, cuando hice una especie de artículo de opinión en mi blog original ante los muchos incendios que asolan cada verano esta Serranía en la provincia de Ávila y es que no hay verano…

Ahora es invierno y mi recuerdo más reciente es soplar las velas de mi cumple en este entorno tan privilegiado, aunque este año… Falta la nieve, no termina de cuajar ese manto blanco tan necesario en estás fechas.

El caso es que me he dicho LA SIERRA DE GREDOS tiene que venir a este blog porque es mi pasado, mi presente y mi "futuro", es mi vida y además ¡La paz es verde!


Desde San Martín del Valdeiglesias (Madrid) a Hervás (Cáceres), desde Navalperar de Tormes (Ávila) al Real de San Vicente (Toledo) un cúmulo estribaciones, de desniveles suaves y escarpados, un conjunto de gargantas, con una rica flora y fauna, donde está la mayor población de “Cabra Montesa”, este animalito es el logo del lugar.


Habitado en la época prerromana por los vetones, descendientes de los celtas, cuya huella sigue latente en los restos de los castro dispersos por la región y de las esculturas más conocidas de esta civilización con forma de toro, se realizaban cincelando un bloque de granito que moldeaban hasta darle la forma, la cabeza, las patas…

 Castro en Candeleda y Toros de Guisando

En estos vuelos, más que investigar me voy a dejar llevar por la memoria, por aquello de los taitantos años y pensar en que este sitio siempre me ha acompañado por ser tan diferente, por su cercanía a Madrid, una es nativa del foro y hay autobuses que salen de la estación del Sur a todas las pedanías y en honor a toda una pandi de hippys melenudos, que con latas de sardinas por banda, saco de dormir y esterilla, junto a esa antigua “canadiense” poblábamos por momentos los rincones más recónditos del lugar ¡Cuantas vivencias!


Mis primeras acampadas fueron al “Valle de las Iruelas”, entonces se acampaba de forma libre, en “El Burguillo” un embalse de los muchos que entre la mano del hombre y el caudal del río Alberche hay en esta zona, de hecho la carretera que la une a Madrid la llamamos popularmente la de los pantanos y claro cuando un río se llama “al-birka” que traducido es “estanque” que se puede esperar.

El entorno es maravilloso, no te puedes creer que a apenas 90 km de la bulliciosa y gris ciudad se encuentre este vergel, el río de aguas cristalinas y una masa de árboles centenarios autóctonos, entre los que destaca el pino gordo de las Iruelas, el Tejo y otras tantas variantes de pinos, alcornoques… ¡Los castaños! El castañar de “El Tiemblo” en otoño un lugar ideal para perderse.


En la actualidad hay un camping y varias casas rurales a pie de agua, en verano sigue haciendo las delicias de propios y extraños y hay varias rutas por los alrededores donde a algunos arbolitos le han puesto el nombre y así quien no tiene ni idea, tipo yo…

Evocando al pasado como no recordar las Semanas Santas que nos adentrábamos en el corazón de Gredos, desde la plataforma de “Hoyos del Espino” subíamos a “La Laguna Grande”:


Ese refugio mítico en “Navalperar de Tormes” donde el café “sufré olé” hacía estragos, o entrar por un sitio y salir por otro, subir a lo más alto de la montaña “El Almanzor” por la vertiente del río Tormes y bajar por “Candeleda”, que por cierto y visto en mapa, parece cerca pero por carretera… 


Entre estos pueblos se encuentran las cimas más elevadas, donde se forman una serie de lagunas glaciales, circos, gargantas… El Parque Regional de Gredos, reconocimiento que tiene este sistema en este cachito de Ávila y mirando otra vez atrás, pues no ha cambiado tanto en lo personal, jajaja, lo que antes era vicio ahora es costumbre.

Las villas se encuentran salpicadas en los valles y lo que en la antigüedad eran pueblos pintorescos, sobre todo en la parte de Ávila y debido a que la gran urbe está muy cerca… Pues han construido a tutti y hay alguno… Tipo “Sotillo de la Adrada”, que si lo que buscas es un modelito de marca a buen precio ¡Pasa por allí! No obstante y tal vez por ser menos accesibles, otras aldeas sí han conservado el encanto y la solera de los años, sus casas…

 Vista del Valle del Tietar y San Esteban del Valle, Pedro Bernardo, Mombeltrán y Navaluenga

Sus historias y sus castillos feudales:

 Castillo de Mombeltrán, de La Adrada y de Arenas de San Pedro

Siempre hago hincapié en la tierra avulense ¡Esa gran desconocida! La que tiene el galardón oficial, aunque si hay parte famosa en Gredos es la que ocupa la provincia de Cáceres, es muy sorprendente, la que imaginas como árida Extremadura pues ¡Nada que ver! 

Garganta de los Infiernos (El Jerte-Cáceres)

El norte de Cáceres es un lugar húmedo, frondoso y fresco, de valles suaves rociados de pueblos serranos, que han sabido conserva su esencia, sus leyendas que van de boca en boca, con una vegetación exuberante y mucha agua, pozas que se forman en los ríos que en veranito son ideales.

Esta es la parte más conocida, si hay algo que hoy en día no aconsejo es ir a ver el cerezo en flor al “Valle del Jerte”, más masiva la humanidad que la flor, vamos que mucho mejor te vas a “Castillo de Locubín” (Jaén) que donde antes había olivas ahora hay cerezos.


Una ruta básica, de las que no te puedes perder, es ir a comer cuchifrito por la Comarca de la Vera, por “Garganta de la Olla” y desde aquí ir a ver la cascada y las piscinas naturales, que abundan en toda la zona y que están a medio camino con el Monasterio de Yuste, el lugar donde Carlos I decidió acabar sus días, el paraíso de los sentidos.

Y acabo casi como he empezado con el vídeo que hice en su momento y que publique en la entrada de “A por ti, déjate llevar”.


lunes, 23 de enero de 2012

LOS SONIDOS EN EL VALLE DEL SILENCIO


Mi escoba se dirige a un lugar donde se acaba el mundanal ruido, un sitio más divino que humano donde se para el reloj y la naturaleza despliega todo un abanico de colores; Tendría que volar muy alto para poder adentrarme en él, un claustro de montañas lo cerca dándole abrigo y protección, solo un río de aguas cristalinas, travieso y juguetón, entre saltos y vueltas, para arriba y para abajo, engatusa a la gran mole rocosa  y lo deja entrar en el interior de EL VALLE DEL SILENCIO.


Situado al sureste de la comarca de El Bierzo, un lugar escondido y de difícil acceso, el río Oza dibuja la angosta carretera mal asfaltada que te conduce a él, la misma senda que siguieron sus primeros moradores, ermitaños que buscaban la paz interior, seguidos por monjes visigodos que huían del Califato de Córdoba. Una población eremita que encontró el amparo y el sosiego que necesitaban en estos bosques vírgenes.

La historia de este sitio se escribe en torno a sus primeros pobladores, que se establecieron aquí a partir del siglo IV, tanto es así que también se conoce como “La Tebaida Berciana” nombre que se le da por los numerosos templos aislados y de igual belleza que los de la antigua Tebas de Egipto, aunque los últimos estaban en el desierto y aquí la vegetación es abundante.

Sus pueblos como sus santuarios se integran a la perfección en el entorno como si fuesen crecidos de la tierra.


Peñalba de Santiago, un pueblo de piedra y pizarra rodeado de huertas que parece dormido sobre los pies de los Montes Aquilanos y cuya población cada vez va a menos.

En el corazón de esta pedanía se encuentra una joya del arte mozárabe, un antiguo monasterio que fundó en el siglo X San Genadio y del que hoy solo queda la iglesia de una belleza especial a la que se accede por dos arcos de herradura perfectamente conservados.


Como soy bruja y hago magia traigo más fotos del interior ¡Fantástico!


Desde aquí parte un camino, de apenas 2 km, entre robles, nogales y castaños que no tiene pérdida: siempre siguiendo el río que es quien abre el paso y conduce a “La Cueva de San Genadio”,  a este rinconcito se retiro el Santo para hacer vida anacoreta y practicar la oración.


Cuenta la Leyenda que el nombre de Valle del Silencio se debe a que un buen día se encontraba San Genadio meditando en su cueva y la melodía del río no le dejaba centrarse, enfadado golpeó con su callado y dijo “cállate” y el agua dejó de sonar.



Vayas donde vayas de este valle ¡El río no deja de cantar! Serpenteante y con varias cascadas que te sorprenden en el camino, es como un susurro que te dice la ruta a seguir.

Y tomo rumbo a “Los Montes de Valdueza” y traigo las palabras de San Valerio: “Es un lugar parecido al Edén y tan apto como él para el recogimiento y la soledad. Cierto es que está vallado por montes gigantescos, pero no por ello creas que es lóbrego y sombrío, sino rutilante y esplendoroso de luz y sol, ameno y fecundo, de verdor primaveral...” Pues ¡Eso!


Un paraje de piedra hispano-goda que todavía late en los ruinosos muros del Monasterio San Pedro de los Montes, fundado por San Fructuoso en el siglo IX y los imponentes Montes de Valdueza, que a su vez es el nombre oficial del pueblo que popularmente se conoce con el nombre del cenobio y es que todo creció en torno a él ¡Qué me trabo! Aunque con lluvia o nieve yo no me aventuraría a subir al “monte-monasterio” ¡He dicho! ];D, aunque sin duda es uno de los tesoros mejor guardados y que no conservados.

Y como no hay palabras ni imágenes que sustituyan una vivencia, os invito a perderos por estos lares, que en mí opinión junto a Los Ancares son los paisajes más ocultos y fantásticos de El Bierzo, aprenderéis o recordaréis dos nombres: Genadio y Fructuoso, porque están presentes vayas donde vayas y no sé si encontraréis la soledad como ellos, pero sí encontraréis la paz, un lugar para ir sin prisas, con paso corto y recrear todos los sentidos ¡La magia existe y se descubre en silencio!

martes, 17 de enero de 2012

LOS TEMPLARIOS EN EL BIERZO: CASTILLO DE PONFERRADA Y DE CORNATEL


Arriba: Castillo Templario de Ponferrada - Abajo: Castillo Templario de Cornatel 

Y después de publicarlo en mi blog original y tras pensar que no hay mayor construcción que una fortaleza, lo que representan en su origen, la de historia de pueden narrar sus piedras, todas las batallas que han surgido ante sus inertes y fríos ojos, una mirada tan dura como impenetrable... Me he dicho: ¡Cuadra en la etiqueta de construcciones con luz propia! Y total, una entrada puede estar en uno, dos... blogs ];)), aunque en este caso lo igualito es el vídeo.

Siempre me han apasionado los relatos medievales, una es de imaginación fácil y cuando visito un castillo ¡Vuelo! Más que entrar, me adentro, me gusta más que su interior, sus entrañas, es como si las voces del pasado fuesen los ecos del presente y a cada paso te susurra un secreto.

Y tras la charlita traigo los dos castillos Templarios del Bierzo, el más popular: EL CASTILLO DE PONFERRADA, cuyo origen... mejor dicho el origen de Ponferrada es un Castro Celta, que en tiempos de los romanos se convirtió en una ciudadela hasta la  “caidita” de Roma. 


En el año 1212 el rey de León Alfonso IX, a cambio de la cesión de algún territorio, dona Ponferrada y gran parte de “El Bierzo” a la Orden del Temple, que amplían la fortaleza para proteger y cobijar a los peregrinos del Camino de Santiago.

Situado en el lugar más elevado de la urbe y al lado del río Sil, cumplió durante años su función de salvaguardar la Villa, que en la Edad Media estaba completamente amurallada. Tras la desaparición de los Templarios, el castillo siguió creciendo durante los siguientes siglos y para distinguir las diferentes etapas hay varios escudos incrustados en la piedra, los blasones de las familias que lo habitaron y contribuyeron a la ampliación.


Y ahora me voy al que me sorprendió en el camino EL CASTILLO DE CORNATEL:


Copio una cita literaria que no lo puede definir mejor: “Por fin, torciendo a la izquierda y entrando en una encañada profunda y barrancosa por cuyo fondo corría un riachuelo, se le presentó en la cresta de la montaña la mole del castillo iluminada ya por los rayos del sol, mientras los precipicios de alrededor estaban todavía oscuros y cubiertos de vapores” EL SEÑOR DE BEMBIBRE-Enrique Gil y Carrasco.

Situado en el término municipal de Priaranza del Bierzo, su origen también es un castro que en época de los romanos tuvo actividad militar por su cercanía con el mayor yacimiento aurífero del imperio “Las Médulas”.

Su nombre “Cornatel” es relativamente reciente, aquí se alzaba EL CASTILLO DE ULVER, un bastión importante en época de la reconquista, enclavado en una roca en un paraje elevado, abrazado por las montañas y salvo por un franco ¡Inaccesible! Rodeado por una hondonada tan escarpada que en algún rincón da vértigo asomarse, aunque, podría estar horas rodeando su muralla disfrutando del entorno tan bello como la naturaleza.

Aquí los Templarios también estuvieron presentes dándole un toque más misterioso al lugar y de aquí también desaparecieron un día casi por arte de magia. Este castillo siguió teniendo actividad hasta el siglo XVII. En la actualidad lo están restaurando y se puede visitar, para mí ¡Las mejores vistas de toda la Comarca del Bierzo!


Y ¡Eso es todo amigos! Dejo el vídeo cuyo banda sonora es una pasada y las flores para mi Elva que es una ¡Crack!



miércoles, 4 de enero de 2012

LOS ANCARES ¡EL RINCÓN DE LAS FÁBULAS!



Si hay algo que me gusta, que me sume en un estado de paz inmenso y me hace olvidar que el tiempo existe, es perderme en un bosque e ir adentrándome en la naturaleza intentando mimetizarme con ella, sentirme abrigada por lo árboles centenarios por los que apenas se puede filtrar un rayo de luz ¡Se me para el reloj!

Traigo en esta entrada LA RESERVA DE LA BIOSFERA DE LOS ANCARES ¡Un valle encantado! La biodiversidad de su flora y su fauna y la conservación del entorno, casi despoblado y donde sus habitantes aprovechan los recursos naturales de forma sabia desde el principio de los tiempos, han creado un paisaje tan singular, como único, que lo hace merecedor de este galardón. 


Su situación es privilegiada al noroeste de León: LOS ANCARES BERCIANOS O LEONESES y al sureste de Lugo: LOS ANCARES LUCENSES, una frontera natural con montañas de más de 2000 metros de altitud, que en vez de separarlos ¡Los une! Hasta hablan un dialecto común una mezcla de galego y astur-leones (¡Telita!).

 La foto de Arriba Lugo, la de abajo, León

También comparten una forma de edificación típica LOS HÓRREOS Y LAS PALLOZAS:


Esta forma de construir se remonta a la época celta, los antiguos castros. Se levantan en piedra y su forma es circular, suelen ser habitáculos muy grandes y altos, en su interior tienen dos o tres plantas, con techos cónicos hechos con centeno y con una abertura en la parte superior, se hacían así por si los cubría la nieve. Ya quedan pocas de estas casonas en uso, por así llamarlo, pero sí se conservan varias, en la planta baja estaba el ganado, la cocina y el comedor y en la planta de arriba las habitaciones.

Recuerdo la primera vez que fuimos a un pueblo que se llama “Burbia” (León), fuimos de camping y al lado está el río con una poza tan… heladora, las carreteras, como si fueses al fin del mundo, estrechas, mal asfaltadas y curva más curva, nos dejamos el retrovisor en una de ellas.

También subimos andando a "Campo del Agua", un despoblado que se encuentra a 12 km de "Burbia" ¡A patita! He escaneado una foto del lugar porque las ampollas que me costó la aventura bien lo merecen, jaja.

Despoblado Campo del Agua

En la actualidad si quieres subir lo tienes que hacer igual, a patita o en 4X4, aunque creo que desde “Villar de Acero” es más corto el camino, ahora estos dos pueblos (Villar y Burbia) tienen una “contraindicación”, a pesar de estar cerca uno de otro si lo ves en un mapa ¡No comparten orilla de río! Así que si no pasas a nado, jajaja, son un montón de km. por mala carretera.

Sigue siendo un lugar tan perdido como siempre de difícil acceso y para mí ahí radica su encanto. Un sitio verde, fértil y duro, de inviernos gélidos donde es fácil quedarse incomunicado. Pueblitos dispersos por los valles rodeados de grandes crestas. Subir a “Balouta” (León) y pasar el puerto es una maravilla, ahora a la vuelta ¡No quieres puerto! Jaja, es fatigoso hasta para el coche.

Es mejor volver por la mágica Galicia, aunque sean más km. y conocer “Piornedo”, un pueblín lucense donde se conservan varias pallozas y dos de ellas se pueden visitar.


Aquí la cocina

He de decir que aunque en toda la comarca se habla el mismo idioma, tienen las mismas costumbres, etc., etc., pero hay una diferencia grande en cuanto cambias de comunidad autónoma, las infraestructuras de Lugo ¡Ande van a parar! Posiblemente por eso siempre que voy a esta zona me cobijo en León, el gran reinon de León, que lo de ser Castilla, no sé, no sé…

Pasar por un paraje embrujado rodeado de misterio, ir al castillo renacentista de Doiras, enclavado en un monte oteando la población, subir a la torre vestida de yedra y sentirte acariciar por Aldara, la joven y bella hija del señor del castillo que desapareció como por arte de magia y por más que la buscaron no supieron más de ella...


Cuenta la leyenda que pasó el tiempo y un buen día su hermano fue a cazar al bosque y dio muerte a una cierva tan blanca como la leche y le cortó la pezuña, cuando llegó al castillo y le mostró el trofeo a su padre, se dio cuenta que lo que llevaba era la mano de una mujer con un bello y singular anillo, el anillo de su hermana. Cuando llegaron donde se encontraba la cierva, encontraron a la joven Aldara sin vida y le faltaba una mano. Las gentes del lugar dicen que fue objeto de un hechizo mouro, que son los embrujos que cesan cuando pierde la vida la persona encantada.



Voy a hacer una protesta, este castillo, situado en un enclave precioso, tan idílico que la imaginación vuela y crees en princesas y brujas, está completamente abandonado, todavía se sostiene pero es una pena entrar y ver como hay restos de botellón, por ejemplo, plásticos y basuras a tutiplén.


Y ya me he enrollado y necesita pocas palabras, es tan bello como el canto del urugallo, te invito a perderte por estos lares, donde vivir un cuento y aquí Los Ancares desde mi objetivo, con una música que me recuerda a Fiona cantando encerrada en su torre, esperando a su príncipe que más que azul es verde...



jueves, 15 de diciembre de 2011

EL BIERZO EN FOTOGRAFÍA



Un vuelo por los paisajes y los sitios más emblemáticos de las tierras DEL BIERZO (LEÓN), empezando por EL VALLE DEL SILENCIO, siguiendo por LOS ANCARES LEONESES, a continuación algunas villas del CAMINO DE SANTIAGO y acabar en LAS MÉDULAS que son ¡¡¡Impresionantes!!!

Y he descubierto que mi móvil tira unas fotos ¡De pila máster!

lunes, 5 de diciembre de 2011

"LA SEIMEIRA" - LOS OSCOS (ASTURIAS)




Voy a volar por una villa tan gloriosa que todos sus habitantes eran hidalgos, por un rincón embrujado donde se dio destierro a un lacayo, por una aldea fantasma que te sorprende en el camino y un salto de agua que llena el silencio de una dulce melodía, érase una vez “LA SEIMEIRA”.




Está situada al suroeste de Asturias ¡Paraíso natural! Y qué decir de mi tierra astur, verde y húmeda, repleta de vegetación y con el Cantábrico, mar duro donde los haya, que la dota de unos acantilados de belleza singular, para mí la única pega que tiene es que es demasiado “querida” por así llamarlo y hay zonas, que según que fechas, mejor ni acercarse.

Pero es curioso, igual que en agosto "Ribadesella", "Llanes", "Cudillero"… Lo más popular de la costa y "Picos de Europa", lo más conocido del interior, no recomendaría su visita nunca ¡Está hasta arriba! Y el verde pierde muchísimo cuando está tan humanizado, el otro extremo, el occidente de Asturias es ¡¡¡Magia!!!  




Para perderse en cualquier época del año y goza de ser la parte más silvestre, húmeda y frondosa del principado, desde “Muniellos”, un espacio protegido donde para visitarlo tienes que solicitar permiso, a “Somiedo” ¡Qué maravilla las brañas! Y “El Valle del Lago”, a LOS OSCOS… Es como un conjuro entre xanas y meigas.

Y aquí me quedo en LA RESERVA DE LA BIOSFERA DE LOS OSCOS, frontera natural con Galicia y de las zonas más despobladas de la comunidad asturiana, por su difícil accesibilidad, que ha obtenido este galardón por su conservación  ¡Se ha quedado en el pasado! Sus caseríos, sus hórreos cuadrados, los oficios más antiguos con los utensilios atávicos a los que en la actualidad se les da uso… La fauna y la flora autóctona. La protección de todo su entorno y de su hábitat la han hecho merecedora de este distintivo.


Vídeo: "La Magia de los Oscos"


El pueblo más conocido del lugar es “Taramundi”, aunque cualquiera de los pueblitos de alrededor es a cual más coqueto. La aldea de “A Texeira”, cada sitio, cada casa es como un museo, puedes contemplar y admirar las distintas herramientas, la importancia de la fuerza del agua… Como se hacía el pan o como se trabajaba el hierro, con los mazos hidráulicos que todavía están en funcionamiento y son auténticas obras de ingeniería del siglo XVII.




Donde siempre se ha trabajado el hierro y son famosas las navajas de esta zona que todavía se elaboran de forma artesana.




Y me pierdo en  “La Semeira”, que es la titular de la entrada y que traducido del bable es “cascada”, la ruta parte en  la aldea de “Pumares” donde a las afueras se abre una senda entre alisos, fresnos, robles y castaños… Que atraviesa un bosque legendario, donde los árboles cobran vida y sus formas te recuerdan un bosque encantado donde nimias, ngomos, duendes y brujas te dan la mano y te invitan a sumergirte en su interior.




Por un camino fácil de 7 km. ida y vuelta, sin desniveles, siguiendo la vereda del río “Agüeira” que te adentra en una vegetación tan frondosa que a veces el sendero se convierte en un túnel de árboles, tras los pasos de un criado fiel que tuvo la gran suerte, de que dada la gallardía de la villa, no fue ahorcado sino entregado a la naturaleza… Y es que para ser noble en todas las villas de esta comarca solo se requería ser autosuficiente ¡La mayor nobleza!




Y avanzando por el Valle del Desterrado te encuentras un despoblado “Ancadeira”, el primer indicio de vida ¿Se resguardaría aquí? Solo puedo preguntar a la piedra inerte,  testigo mudo de la actividad que este lugar alcanzó en otro tiempo… Hoy el musgo y la espesura de las plantas, la vida vegetal y salvaje, es la que habita el pueblo… 




Tras dejar atrás esta aldea se escucha  un canto lejano, en un lugar tan silencioso el salto de agua se percibe a lo lejos, como el eco de un tambor, que tal y como te acercas, se hace más intenso y fuerte y  cuando la tienes ante los ajos, con sus 30 metros de altitud, te hechiza su grandeza ¡Una maravilla!




Está considerada de los mayores atractivos de Los Oscos y como una imagen vale más que mil palabras, creo que las imágenes hablan por si mismas y estoy corta en palabras ¡Bienvenidos al reino de GAIA!



Y eso es todo amigos.