jueves, 13 de agosto de 2015

"EL HUNDIMIENTO"- LAGUNAS DE RUIDERA


¡Agua en agosto! Dicen que RUIDERA debe su nombre al sonido siempre constante del agua.

EL HUNDIMIENTO es exactamente lo que su nombre indica, una cascada de 15 metros de altitud provocada por el desplome parcial de una presa natural que embalsaba la Laguna del Rey.

Está a la salida de la población de RUIDERA al lado del campo santo.


Aunque no tiene gran altura es la más alta del parque y siempre goza de gran caudal.

Se formó tras unas grandes inundaciones que tuvieron lugar a mediados del siglo XVI, subió tanto el caudal del río que reventó la barrera tobácea que contenía el agua de la laguna.


Desde que se produjeron sobre la base de un terreno blando ha mostrado un sinfín de colores, la roca porosa no se puede resistir a la fuerza del agua, el río se filtra en ella y  la modela a su paso, incluso, las lluvias torrenciales han hecho estragos en otras ocasiones.

Un lugar mágico, fresco y azul.

sábado, 25 de julio de 2015

LOS PUEBLOS NEGROS DE GUADALAJARA "DREAMING IN THE WIND"

Valverde de los Arroyos

GUADALAJARA es la única de las provincias Castellano-Manchega que solo es Castilla y nada La Mancha. Su orografía es distintas a sus hermanas de comunidad, desde la dulzura de los paisajes de la Alcarria a sus escarpadas montañas septentrionales y para muestra tres botones: Brihuega, el jardín de la AlcarriaLa Cueva Harzal de Olmedillas, a orillas del Mar de Tetis y La Sierra de Pela y Laguna de Somolinos.


LA ARQUITECTURA NEGRA es un tipo de construcción popular que emplea como elemento principal LA PIZARRA, tanto en muros como tejados y que se aplica a todo tipo de edificios: casa, iglesia, cobertizos, majadas, molinos, cercados… Esta técnica se utiliza tradicionalmente en las poblaciones de la Sierra de Ayllón, la Sierra del Ozejón y la Sierra de Alto del Rey.


Por ser más numerosos y singulares son más conocidos LOS PUEBLOS NEGROS que se encuentran en la vertiente oeste del PARQUE NATURAL DE LA SIERRA NORTE DE GUADALAJARA, linde con Segovia y Madrid, provincias donde también en este punto hay pedanías que utilizan esta técnica de construcción, cómo Montejo o Ayllón, pero el futuro las ha sonreído más, las infraestructuras, conservando en escasas ocasiones el conjunto.

Majaelrayo

Un lugar donde mi GPS dibuja caras en vez de coordenadas, pueblitos parados en el tiempo, sencillos y humildes, morenos ¡Luminosos y brillantes! Su excepcional patrimonio arquitectónico es el claro reflejo de la geología del territorio donde se asientan.


Casas levantadas con lo que mamá naturaleza nos da, pizarra, madera, barro y paja y que bien miradas podrían ser la estampa de un cuento. Casitas de chocolate en un entorno privilegiado, tocado por la varita de Gaia y donde en vez de Gansel y Gretel hallas un sinfín de animalitos, comunes, aunque bien podrían ser fantásticos por lo difícil que es verlos en libertad. Yéndome del tema, en la última incursión paramos en varias ocasiones porque se nos cruzaron ciervos y un zorrito, menos mal que las carreteras son más bien caminos poco asfaltados e íbamos a la velocidad que la prudencia permite.

Lagarto Ocelado

Pequeños núcleos úrbanos que afloran en los valles en la Edad Media rodeados de abruptas montañas, que los protege a la par que los separa, dificultando su acceso. Apenas poblados, incluso alguno, deshabitado, con una climatología dura, de montaña, de inviernos largos donde las nevadas son frecuentes.

Dedicados a la agricultura y la ganadería, todas las edificaciones están preparadas para las inclemencias meteorológicas. De sólidos muros, en principio, los animales y el granero se encontraban en la misma vivienda, en distintos niveles. Es curioso que las plantas que tiene solo se adivinan una vez dentro, donde las columnas de madera sujetan el entablado que divide el espacio interior.


A mí, particularmente, me llama mucho la atención dos cosas: las vigas tochas de madera donde se encuadran las ventanas y el tejado, que cae tanto en uno de sus lados, el norte, que parecen casas de enanitos, toca casi el suelo, cuando si la miras desde el franco sur tiene mucha más altura.


El aislamiento se mantiene hasta nuestros días llegando en la década de los 60 a casi la despoblación de la zona y es que ¡Están escondidos! Muchos quedaron en esqueletos de pizarra, algunos de ellos, se ocuparon con posterioridad. Entre todos:

* Pueblos Negros: Lajas de Pizarra en muros y tejados. (Las pisadas amarillas son los Pueblos Dorados: Pizarra en tejado y muros de piedra y cuarcita)

Y cada uno tiene algo especial, hago una pequeña selección:

Sin agua ni luz pero vivos se encuentran “Matallana" un pueblito lleno de hippies o “La Vereda”, que qué decir de este otro, lo han restaurado en base al origen y es ¡¡¡Precioso!!!


Todo él, es belleza, salvo un ligero detallito, sus nuevos pobladores son, como explicarlo sin ofender a nadie, a ver… los lugareños dicen que son gentes de posibles, yo no conozco a ninguno. Fue cedido por la Junta de Castilla-La Mancha en 1977 a la Asociación Cultural de La Vereda y la verdad es que no sé la índole de esa asociación pero son raros, raros, nunca en espacio tan reducido me sentí más observada. Si alguien quiere conocer este sitio tan espectacular y particular, a falta de letreros que indiquen su dirección, este mapa es bueno para ir a palpas jeje.

* El primer desvío a la izquierda tras la Ermita de los Enebrales lleva al Embalse de El Vado y tras pasar la presa, la pista de arena de la derecha conduce a La Vereda y Matallana

Otro ejemplo de despoblación es “Umbralejo” que en este caso fue forzosa (las cosas de Paquito del que este blog no se ocupa) Se encuentra en un lugar idílico, rodeado de un espeso pinar. En la actualidad han restaurado todas las casas de forma tradicional, han recompuesto todo el pueblo y se utiliza para realizar talleres con niños, campamentos y que todo aquel que quiera acercarse conozca un poco más de esta ancestral cultura.


El que corrió peor suerte fue “El Vado” que quedó sumergido bajo las aguas del embalse que guarda su nombre, y cuyo baño en temporada estival es obligado. Al pobre no le dio tiempo de llegar a la democracia, de él solo queda una ermita sobre una cima que vela para que nunca caiga en el olvido.


Otros, con la moda del turismo rural crecieron sin perder la esencia: “Majaelrayo”, “Valverde de los Arroyos” o “Campillo de Ranas”, son el ejemplo activo de este fenómeno, aunque posiblemente hicieron demasiado, tantas casas rurales en un lugar tan recóndito, algunas tal y como se hicieron se quedaron.


Recuerdo un tiempo en que existía un refugio de montaña en Majaelrayo, cuantos cumples hemos festejado allí. Para llegar a él, sino tenías coche, la carretera era tan pésima que no había autobuses de línea, desde “Tamajón” llamábamos a un buen señor que a cambio de 500 ptas. nos acercaba en su Land Rover y ya quedábamos para la vuelta.


En aquella época, te regalaban una casa con tal de que la habitases. Mucho ha llovido desde entonces, ya el refugio ¡Cerró! Ya no cobija a aquellas gentes que pintan el cielo de colores con sus cometas de parapente alzando el vuelo desde la cumbre del Ozejón. Pero, sin embargo, pase el tiempo que pase, guardan inerte su marca: su negro color.

miércoles, 8 de julio de 2015

LAS CHORRERAS DE DESPEÑALAGUA ¡AGUA VIVA!


Hay lugares que siempre me hacen esbozar una gran sonrisa, donde se amontonan los recuerdos, son tantas y tantas veces y de tantas y tantas lunas.


LAS CHORRERAS DE DESPEÑALAGUA es uno de esos rincones, a apenas 130 km de Madrid su cercanía fue su primer reclamo y desde ese momento se sumó su fría y pura belleza que me invita a volver una y otra vez.  


He hecho el camino comiendo cerezas, he sentido su gélida agua de agosto, hemos “plantao” la tienda bajo su roja frescura, algo prohibidísimo en la actualidad, incluso, he andado por el sólido elemento helado en el duro y álgido invierno. Todas las estaciones son buenas, cada ocasión, una sensación diferente a cual más satisfactoria.


Situada en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara en VALVERDE DE LOS ARROYOS, una pedanía cuyas casas parecen de chocolate, forma parte de un conjunto arquitectónico de lo más peculiar al que le dedicaré una entrada: LOS PUEBLOS NEGROS.

A las afueras, desde la era/campo de fútbol, parte un sendero de apenas 2 km. entre huertos y frutales que no tiene perdida, más por sencillo que por estar bien señalizado, solo hay un momento en que se divide en dos, pero ahí sí hay indicación, el que sale a la derecha sube al Pico Ozejón y desde la cima se puede bajar a Majaelrayo, y, el otro, conduce a la base de la cascada.


Si tienes dudas de por donde seguir transcurre siempre junto a una acequia, más o menos estética, que conduce el agua cristalina del Arroyo de la Chorrera para uso de los lugareños. El reguero es la guía que está presente todo el trayecto.


Sus cinco saltos suman una altura superior a los 100 metros. que se despeñan por la cara norte del Ozejón, la cuarta cumbre de la provincia, que sin ser la más alta, es de las más conocidas por su porte inconfundible.

Valverde de los Arroyos y el Pico Ozejón

Esta comarca esconde mi mayor tesoro, la cantidad de vivencias compartidas con los amigos, la más grande las riquezas, las emociones ¡Adelante los troll’s! Y con estos calores el sitio es ¡¡¡Una maravilla!!! Donde el sol y el agua te acompañan de día y de noche el biruji serrano te deja dormir.

viernes, 5 de junio de 2015

JOYAS VISIGODAS: SUS TEMPLOS


Aún recuerdo siendo una niña la lista de los reyes godos, como si fuese el alfabeto te hacían aprender el nombre de 33 reyes sin ton ni son, sin entrar en más materia, al peso ¡Por mitades de siglos! Empezando por Ataúlfo y acabando por Rodrigo, el vencido por los musulmanes en La Batalla de Guadalete dando fin al reino.

Es curioso que en un periodo tan corto, el comprendido entre los años 418 y 711, hubiese tanto monarca, cuando desde 1492 hasta nuestros días cuento menos, parece que los reyes católicos tienen más duración, que no importancia.

Para mí y obviando el tiempo, si hay rey que le cundió ese fue a Recaredo I, a finales del siglo VI se convirtió al Catolicismo y con él, toda la península, todo esto, en apenas 15 años de mandato.


Dando una pincelada de historia, Los visigodos eran un pueblo guerrero, de los considerados bárbaros, una tribu germánica procedente no se sabe muy bien de donde, unos dicen de Escandinavia, otros que eran indo-europeos, diré que venían del norte, que aprovechó la decadencia romana para invadirlos. Gobernaron Hispania, tras la derrota tanto de romanos como de algunos pueblos que ya se habían asentado en parte del territorio: alanos, suevos y vándalos, erigiendo su capital en Toledo. Con la caída del Imperio Romano da inicio a la Edad Media y la belleza del prerrománico.


Arquitectónicamente, de aquellos lejanos años poco queda, sin embargo y aunque escasas, sus obras son un ejemplo de equilibrio y geometría, cada parte, cada zona, si se doblasen se solaparían, se podrían partir por la mitad que darían dos partes exactamente iguales.


Sus templos son joyas tan bien talladas que hasta la estructura es simétrica.


Para bien o para mal, fueron muchos los contactos que tuvieron con las civilizaciones antiguas, con los romanos y el pueblo de Bizancio, adquiriendo los conocimientos de todas las culturas, entre columnas latinas y formas de herraduras traídas de oriente…


Arcos que se suceden en puertas, en ventanas, en el interior, uno tras otro, dando tanto altura como una dimensión más amplia “del cielo” de la iglesia.


Volátiles ¡Cómo piruletas! Con el paso de los siglos, la parte curva del arco se va apuntando y cerrando más sobre la base de las impostas. Los arcos de las construcciones visigodas son los primeros, los más sencillos, sin que apenas se pronuncie el apoyo.


Con una ornamentación sencilla, apenas una cenefa circunda sus interiores.


Capiteles labrados con motivos vegetales, geométricos, evolucionando hasta las representaciones de escenas bíblicas.


Sobre una planta en forma de cruz se celebraron los primeros rituales católicos, con tres partes bien diferenciadas, su dominio del espacio era igual al de la jerarquía, cada uno tenía su lugar: El clero, el coro y los fieles.

Incluso, por lo sacro de los actos que se producían en estos enclaves, la parte del santuario quedaba aislada del resto del templo por cortinas, dándole más misterio a la liturgia.

Maqueta Altar Santa María Melque

Sobre todas ellas se ciernen leyendas, un sinfín de historias de riquezas, pasadizos, fuentes… El milagro de Recesvinto salta a la vista cuando ves la iglesia de San Juan el Bautista, también conocida como San Juan de Baños.


San Juan de Baños, Santa María de Quintanilla de Viñas, San Pedro de la Nave y Santa María de Melque, además de estos, de los pocos arquetipos que quedan de santuarios íntegramente de esta época son: Santa Lucía del Trampal (Cáceres), San Fructuoso de Montelios (Braga-Portugal)...



... Faltando solo la foto de la iglesia de Santa Comba de Bande (Orense) ¡Los 7 tesoros visigodos! 

Como dice un amigo mío, son una conjunción de arte y geometría, astronomía y ciencia, hechos por y para el espíritu; hechos por y para la perfección; hechos por y para perdurar… De entonces hasta ahora.

viernes, 15 de mayo de 2015

CALATAÑAZOR: LA LEYENDA DE LA HISTORIA


CALATAÑAZOR es un pueblo pequeño asentado en un montículo sobre el río Milano, apenas una calle principal que sube a la plaza.


Su traducción es “El castillo del Águila”, le regala la denominación el castillo que lo corona y se alza sobre un valle lóbrego donde se entrevé la épica batalla.


Situado en un paraje natural de gran riqueza, rodeado de sabinas, en la vetusta tierra del Burgo (Soria), se accede a través de una mala carretera que se desvía de la N-122, a unos 30 km. de la capital.


Amurallado, su fantasmagórica figura te asalta justo al pasar una curva. De porte medieval, cuando gloriosas gestas lo encumbraron al máximo esplendor, llegando contar con once parroquias en espacio tan reducido, de las que apenas quedan tres.


Su arquitectura es fabulosa, casas apretadas en la empedrada cuesta de muros abombados, algunas apenas se tienen en pie, con vigas y entramados de madera visibles. Construidas con elementos humildes, piedra, barro, paja y sabina ¡Tan pobres como bellas!


Puertas protegidas por postigos y los tejados de seguidillo, con unas chimeneas cónicas que parecen el sombrero de una bruja. Es curioso que en la parte superior de las mismas se traman cuatro piezas que cierran el característico pico, dejan los huecos como si de un silbato se tratase ¿Será para escuchar el ulular que producen escobas?


A este tipo de chimeneas en muchos sitios se las llama “espantabrujas”, al parecer, en lo más alto del tiro entrelazan las tejas, maderas… para proteger la casa en su franco más débil, una abertura solo visible desde el cielo. Otra opción es, que la vida se hace en la cocina, al calor de la chimenea y aquí hace mucho, pero que mucho frío y las corrientes son muy malas. Los celtas fueron los que ingeniaron este invento y en esta comarca se las conoce como "chimeneas pinariegas".


El nombre de la villa es de procedencia musulmana, deriva de Qal`at an-Nusur, aunque su origen es mucho anterior. Habitada desde la noche de los tiempos, hubo un asentamiento de arévacos, un pueblo celtíbero, que a orillas del río fundó la ciudad de Voluce, tras ellos vinieron los romanos y los visigodos, de esa época son las tres tumbas antropomorfas que se encuentran bajo el castillo y que no se sabe a quién pertenecieron, aunque parece una familia, una de ellas es tan pequeña que todo indica que es infantil.


Están cercanas a la puerta de la atalaya de acceso a la población en desuso, desde donde se divisa “el campo de la sangre” y donde recién empezado el siglo XI de nuestra era se libró la gloriosa cruzada: “Calatañazor, donde Almánzor perdió el tambor”.

Mucho se ha escrito sobre Almánzor “El Victorioso”, caudillo del califato de Córdoba y de esta hazaña hay hasta cantares. Se dice, se rumorea, se comenta que su derrota fue la clave de culminación cristiana en todo el territorio del norte peninsular…


… Que los buitres siempre sobrevuelan este enclave al olor de la sangrienta contienda que aún rezuma de la tierra. También, es posible, que aniden en las paredes del cañón donde se ubica.

Tanto ha ido de boca en boca, que no se sabe que es real y que es ficción, por más valiente que fuese no creo que pudiese estar presente en dos sitios a la vez, a los 60 años. Una versión lo sitúa repartiendo estopa en San Millán de la Cogolla (La Rioja), y la otra, de retirada hacia Medinaceli, viejo, herido y enfermo, vamos, que ya podrían con semejante bestia parda (desde el cariño). La cuestión es como el juego: ¿Quién es quién?


Un lugar del ayer que permanece dormitado en el tiempo donde la historia se ha hecho leyenda.

Su pasado está vivo a cada paso, el eco del tambor es una constante que se convierte en redoble los fines de semana cuando la asedian los visitantes a tropel, mucho más recomendable ir en lo considerado temporada baja.

Hace muchas lunas que fui la primera vez a este rinconcito y desde entonces hasta hoy ha mejorado y mucho. Me cuenta una compi, nativa de un pueblo vecino, que hubo un cura que se encargó de promocionarlo y restaurarlo, en la medida de lo posible, fomentando festivales, tradiciones, eventos culturales. El resultado es más que evidente, sin perder en ningún momento su embrujo, su derruido encanto.

Y si quieres hacer el día redondo adéntrate en el sabinar y a 6 km. de distancia está el nacimiento de río Abión en Muriel de la fuente:

LA FUENTONA-SORIA ¡UN MUNDO ESCONDIDO!

Sencillamente ¡Alucinante!

martes, 28 de abril de 2015

SOBRE EL INTERIOR DE LAS ARRIBES/AS DEL DUERO


Hay grises que lejos de ser un negro débil destellan con una fuerza especial, cómo el de las afiladas láminas de pizarra cuando se alternan con las grandes rocas de brillo mineral que en muchos casos desafían la gravedad.


LOS ARRIBES DEL DUERO tienen esa chispa plomiza que despunta entre los azules y los verdes. Un espacio latente que se disfruta desde su interior, a pie, por los distintos senderos que te adentran en un universo natural tan diverso como extraordinario o a través de los paseos en barco, y desde lo más alto, en los múltiples miradores donde otear el horizonte infinito.


Situados entre Zamora, Salamanca y Portugal, donde toma el nombre de Parque Natural del Duero Internacional, es frontera entre estos territorios, y antes de olvidarlo, a “los pedrolos” por aquí se les llama “arribanzos”.


La palabra arribes es un término astur-leones que proviene del latín y significa orilla, la primera curiosidad: el hablar de sus paisanos, lejos del castellano a veces parece bable, esto tiene una explicación histórica, cuando los católicos expulsaron a los musulmanes de esta comarca la repoblaron con gentes procedentes del Reino de León y algunas de las connotaciones lingüísticas se conservan hasta nuestros días, en Salamanca son “Las Arribes”, en Zamora “Las Arribas” y en Portugal “As Arribas”.


El Águeda, El Esla, El Tormes, El Huebra y El Uces, en este enclave desembocan en El Duero, encajonados, erosionando las moles de granito, entre meandros y saltos a su paso crean estos desfiladeros tan pintorescos. Como consecuencia, el gran río incrementa su caudal a la vez que se produce un acusado declive en la superficie del terreno, que oscila los 400 metros, murallas naturales que en algunos tramos son abisales, y de foso, el agua.

Algunas de estás cabriolas forman cascadas fascinantes como “El Pozo Airón” o el aún más popular “Pozo de los Humos”, que como agua tendrá su entrada en este blog, aunque este año la lluvia ha sido escasa y humos tenía pocos.


Son varias las presas que se han construido aprovechando esta circunstancia para el beneficio eléctrico (de nuestro ala 5, lusas 3), si hay algo que rompe el paisaje es la cantidad de torres de alta tensión que se suceden tras los diques. Cuenta con la más alta de la península: La Presa de la Almendra, una obra de ingeniería titánica.


Otra peculiaridad es como dividen el rendimiento del río entre España y Portugal, cada orilla un país, no lo hacen por longitud sino por desnivel, para el mayor ganancia energética de ambos vecinos.


Aún así, no hay contaminación medioambiental, prueba de ello es el liquen amarillento que impregna las monumentales piedras, este solo se produce en entornos limpios, puros, aquí, como en “Érase un mundo al revés”, el color cetrino indica la buena salud de la que goza todo el espacio.

Una geomorfología de altiplanos que propicia la existencia de dos climas diferentes, uno más frío y otro Mediterráneo, un ecosistema único rico tanto en fauna como en flora, habitat natural de numerosas especies.

Observar el vuelo de las aves que anidan en las estrías de las crestas escarpadas es impresionante. Entre todas ellas, tuvimos la inmensa suerte de ver una cría de águila imperial ¡La primavera! Y la cigüeña negra, que migra desde África donde se la comen sin patatas y está en peligro de extinción.


En la frescura de la ladera norte del cañón hay unas cien especies de plantas, algunas endémicas como “El Dragón de los Arribes”, otras a punto de desaparecer y otras que corren mejor suerte.


Tierra dura que permite varios tipos de cultivos, dependiendo si estás arriba o abajo, tierra de vinos, tierra de cerezos, tierra agrícola y ganadera, tierra de vetones, romanos…


Musulmanes y católicos, a sus pueblos medievales ¡Quién los ha visto y quién los ve! Ni sombra queda de lo que en un día fueron, este viaje me llevo a la orilla española, de Salamanca destaco “San Felices de los Gallegos” y de Zamora, Femoselle ¡La más bella!...



...Que del castillo de Doña Urraca asentado sobre un castro celta hicieron una discoteca ¡Pa haberlos matao!


Aprovecho la poca o mucha publicidad que pueda dar a PACO ROBLES, vecino de esta localidad, que alquila el castillo al ayuntamiento y lo mantiene abierto, la visita es gratuita y si quieres tiene un bote para echar la voluntad, parte de ella se invierte en restaurarlo, poco a poco se ven los frutos.

Sus villas gloriosas y fortificadas que como El Duero se van a la mar, pero sus gentes, guardan toda la esencia de los años, generación tras generación, conservando en la actualidad muchas de sus tradiciones ancestrales, entre cercados de piedra y casas de pastores.


Y no me enrollo más, te invito a perderte en este pedacito de la mágica Gaia.